lunes 27 de febrero de 2012

Acción Oriental: Samurais, ninjas, kung-fu y artes marciales


Danny Chan Kwok Kwan en Shaolin Soccer (2001).

Hoy doy inicio a un acariciado proyecto de monográfico -en formato reseñas- alrededor del cine de acción oriental. El tema nació el año pasado, hijo de una fijación obsesiva que me llevó a recabar un huevo de información en castellano sobre un género del que no sabía casi nada y del que ahora se casi algo. Como uno es agradecido y lo suficientemente sincero, voy a utilizar este prologo para encaminaros a los que llegáis por accidente a las verdaderas fuentes del conocimiento. Os dejo linkados algunos blogs y páginas que me han ayudado a hacerme mi videoteca temática. Si luego queréis venir a leer mis recomendaciones os estaré esperando.


El listado de películas recomendadas por el sucio tatami. Este excelente blog ha tenido ya dos etapas -una en blogspot y la actual en wordpress- y es comodísimo por su lenguaje asequible y su acertada distribución por décadas. Si solo tengo que recomendar uno que sea este.

El último héroe en China (1993). La obra maestra que el Doctor Floyd me descubrió.

Lo mejor del Chop Socky y Mitología China por el Doctor Floyd. Este simpático médico chileno ofició brevemente un entrañable blog pro-psicoactividad, dándole tiempo a listar en dos tacadas un sin fin de excelentes películas con mucho gracejo e inmejorables recomendaciones para este tipo de material. A saber: Cervezas, drogas y amigos. Hay médicos que si que molan.


Jackie Chan en
Dosis Mínima. Seis imprescindibles artículos a mayor gloria del único y verdadero sucesor de Bruce Lee.


Toda la Asiateca de blog Allzine es imprescindible, pero siempre he sentido debilidad por su Cine de Verano -en colaboración con Kungfumania- y por sus excelentes biografías, trufadas de datos. La del Maestro Borracho me la habré leído ya ni se sabe cuantas veces.

No es solo de acción oriental pero de eso hay mucho en el Chowfanblog. Comentario breve, subjetivo pero siempre inteligente a cargo de este fan peruano de Stephen Chow. Me atrae el contraste entre la seriedad de su crítica y lo freak de su tema.

Spanish Explotation con tetas y artes marciales. Cine arte

Las Delicias Orientales de Absencito incluyen textos tan imprescindibles como la biografía criminal del actor John Liu o su inacabado trabajo alrededor de la saga del Luchador Manco. Lord Absence es sin duda un grande de la cultura popular en la red hispana.


Si lo que queréis es exhaustividad, nada más profuso -en habla hispana- que la colección de reseñas de HKFURY, que incluye puntuaciones directas y un breve comentario. Muy practico.

Ligada a la figura de Pedro Conde, ávido coleccionista y recopilador patrio, encontramos kungfu-nostalgic con opción de descarga directa del material clásico y un notable archivo de caratulas e imágenes. Un pionero en España de todo este negocio. Y en esta misma línea de material añejo no puedo menos que sacar a colación a KUNG-FU CINEMA, al PROYECTO_HONG_KONG_CLASSIC, a los Tres Dragones de Occidente y a HKZine que aunque ya no actualicen - de los que aun están en activo hay que sacarse el sombrero con El templo de Chanpoo - son imprescindibles para todo aquel que quiera meterse en esto en profundidad y más allá del visionado ocioso, aunque también pueden utilizarse sus listas y calificaciones exclusivamente como indice de material.

Lo dejamos en vuestras manos.

viernes 24 de febrero de 2012

Anillo Negro 1 y 2


Otra novedad de DC que puede pasaros desapercibida entre la mediocridad, cuando no directamente bazofiedad, que es la editorial con Dan Didio. En este caso una saga protagonizada por mi adorado Lex Luthor, tradicional mad doctor de la compañía y que se ha visto obligado a cubrir la ausencia de su archienemigo mientras el infausto guionista Joseph Michael Straczynski tenía a Superman secuestrado a nivel editorial y andando por Norteamérica a lo Forrest Gump a nivel literario en una de las sagas más tontas del personaje.

Mientras el escritor de apellido impronunciable bloqueaba a los otros autores el uso del héroe, DC contrató a Paul Cornell -escritor proveniente de la TV británica y de la Marvel- para rellenar el espacio en la veterana cabecera Action Comics. Casualmente (o no) su llegada ha coincidido con el final del universo DC tal y como lo conocemos, y la otra vez que hubo un final de etapa y reboot editorial fue en el celebre 1986 y entonces otro inglés (Alan Moore, obviamente) se ocupo de poner punto y final al hombre del mañana clásico. En aquel caso Superman se enfrentaba a sus enemigos tradicionales, víctimas de un oscurecimiento propiciado por una amenaza en la sombra que acababa siendo además un giro, inesperado pero consistente, para un rival que tradicionalmente había sido más bien un recurso humorístico.


En este caso las circunstancias eran bastante más duras porque Cornell se veía obligado a utilizar como premisa argumental la búsqueda de energías relacionadas con el macroevento de la "Guerra del Espectro Emocional", mega-saga en la que han aparecido mogollón de nuevas variantes del anillo de los Green Lanterns y que a mi se me ha acabado haciendo particularmente pesada, pese a ser una secuela de la "Guerra de los Siniestro Corps" que si que me había dejado un buen sabor de boca. Lo bueno aquí es que Cornell hábilmente utiliza esta sinopsis para tener a Luthor en su propia versión de "¿Que le sucedió al hombre del mañana?", enfrentándole a algunos de los villanos DC visual y conceptualmente más atractivos, pero cambiando el tono oscuro del Alan Moore de los 80 por un tono casi paródico que hace que te vengan enormes ganas de cagarte de la risa.

Porque si lo peor es la trama central, ya que tienes a Lex en la típica búsqueda del poder absoluto que ya sabes que va a marrarse de algún u otro modo, la mejor está en verle interaccionar con rivales y aliados. Su núcleo duro de confianza (o de egolatría) lo conforman un sosias del Waylon Smithers de los Simpson y un robot femenino con la apariencia y el patrón mental de Lois Lane solo que dedicada a hacerle terapia relacional a Luthor. Los diálogos entre ambos ya valdrían la compra del tebeo, pero es que además tienes a Mister Mente, gusano venusiano con tendencia a la dominación universal, al telepata y antropófago (y armado con una cuchara) Gorila Grodd, al astuto pero palurdo cavernícola inmortal Vandal Savage, más un largo etcétera de villanos superpoderosos a los que Luthor derrota siempre mediante planes meticulosos y haciendo gala de una cabronería de lo más extrema.


Dentro del carnaval de viajes y enfrentamientos, aunque estos tienen tantos matices que impiden que te resulten repetitivos, tenemos dos brillantes encuentros que rompen el tono general pero aportando cosas al conjunto. El primero es un brillante golpe de marketing, básico en mi caso puesto que me hizo comprar el tebeo. Un cameo de la Muerte de Neil Gaiman. Nuestra chica emo favorita mantiene una fascinante conversación con el calvo protagonista que bien podría resumirse por parte de Lex en un "no tengo miedo a lo que vendrá después porque me veo bastante capaz de hacerme el amo del cotarro al que me toque ir". Loor a la egolatría de L.L. quien defiende sus posturas con remarcable lucidez intelectual. El papel de Muerte es similar al del Joker en el segundo volumen, en el sentido de que casi es un entreacto, conectando la participación de ambos a través de la anécdota del poni mágico y sustentándola en la particular naturaleza arquetípica de ambos, pero con la diferencia de que el Joker está totalmente fuera de cualquier diálogo organizado que Luthor pueda proponer. Aparentemente Lex sale del encuentro con aquello que había ido a buscar pero el Joker le advierte de la naturaleza humorística de toda la aventura y de hecho le anticipa que participará en el "mejor chiste de la historia".

De hecho todos los movimientos finales quizás resultan algo forzados y dirigidos a colocar a Lex en situación para este "chiste final". El villano oculto es alguien de quien no teníamos información directa hasta la fecha, si bien indirectamente se había advertido en otros cómics sobre las peligrosas criaturas que habitan en su lugar de origen. En cierta forma podríamos considerarlo una nueva encarnación del Aethyr presentado en la mini-serie de los años ochenta Phantom Zone: The Final Chapter. Pero lo divertido llega cuando una vez derrotado este rival y con Luthor en la cumbre de la creación como ser más poderoso del Universo, lo primero que hace es traerse a Superman para ajustar cuentas y acaba perdiéndolo todo simplemente por no poder soportar el carácter bonachón y optimista del kriptoniano y su tendencia a aleccionarle. Ojo, que Superman tiene delito porque por no callarse se pierde la posibilidad de un "felices para siempre", pero siempre es gracioso ver al Joker descojonandose por un nuevo triunfo del caos y la irracionalidad humana.


En resumidas cuentas, un gran cómic de personaje y un adecuado broche al cierre previo a los 52, que además disfruta de un acertadísimo dibujo de Pete Woods con bonito coloreado de Brad Anderson. Woods aporta variedad en el diseño de vestuario y en el de los bichos. Y aun cuando las caras humanas no sean muy diferenciables entre si, si representan bien las emociones de los personajes. Además de que la composición transmite abundante dinamismo, adecuado para una saga tan movida.

Señores de DC está claro que si se puede hacer historias interesantes con la actual infraestructura de Superman, lo que pasa es que ustedes son muy malos en su trabajo. Que Cornell tras esto no haya seguido guionizando a Superman es como para sacarle un ojo a alguien.

lunes 20 de febrero de 2012

El último friki

viernes 3 de febrero de 2012

R.E.B.E.L.S. nº4. Hijos de Brainiac


R.E.B.E.L.S. es el nuevo acróstico para el reboot de la colección de los 90 L.E.G.I.O.N. y un muy buen cómic que me ha hecho recuperar la fe en las posibilidades del material superheróico DC, si bien aquí mezclado con otro género como es la space opera.

Sabiamente Tony Bedard (guionista) está utilizando los escenarios de ficción espacial propios de la compañía con tramas de acción superheróicas que ganan interés por las relaciones entre los protagonistas y las diferentes subculturas espaciales que van apareciendo, si bien estas no son ajenas a la simplicidad que aqueja a la mayoría de los productos populares anglosajones con alienigenas. Básicamente cada planeta alberga un solo tipo de cultura y aparentemente hay muy pocas diferencias entre un habitante y otro, y que todos suelen estar sometidos a un supergobernante u oligarquía, lo que me hace pensar que es justo lo que piensan los americanos de los habitantes de los países distintos al suyo.



Argumentalmente R.E.B.E.L.S. trata sobre una especie de seguridad privada (de pago) a escala interestelar, que está dirigida por el rufianesco Vril Dox, un clon bastardo del villano de Superman conocido como Brainiac. Dox ha reclutado una fuerza considerable de alienigenas (aunque hay varios seres humanos) con superpoderes, que sumados a su considerable intelecto resultan ser la consabida fuerza a tener en cuenta. Eso si, su organización es bastante más similar a la Mafia que a la policía.

En este tomo que nos ocupa hay básicamente tres grandes subtramas. La guerra de los hijos de Brainiac, que aporta el título, es un combate entre los tres miembros de esta distinguida familia de genios a raíz de la fuga de su prisión en Colu del modelo original. Los Brainiac casi no interaccionan físicamente, prefiriendo los movimientos estratégicos de otras piezas, lo que no impedirá que haya toneladas de acción burra. Destacaría el homenaje a otra versión clásica de Brainiac, el Pulsar Stargrave, rebooteado en esta colección con la forma de un mini-sol artificial, inteligente y psicopata al estilo del Solaris de Grant Morrison en el celebérrimo "All Star Superman", sus exuberantes capacidades "obligarán" a Dox a recuperar para darle réplica a ese famosísimo personaje de DC que resulta un mixto entre Lobezno y Hulk. Obviamente me estoy refiriendo a "aquel que devora tus entrañas y disfruta haciéndolo", mítico significado del nombre propio "Lobo", el caza-recompensas galáctico más dicharachero del universo (DC).


Este movimiento es bastante más arriesgado de lo que parece porque una de las principales características del "El hombre" es que cuando sale en una colección esta acaba tratando sobre él aunque por el título pareciese que no, motivo por el cual se racionan su apariciones en DC y, a bote pronto solo me sale su presencia en los 52, aquella excelente serie semanal de hace unos años en la que él aparecía con varios de sus actuales compañeros en R.E.B.E.L.S. que se hallaban sumidos en una Odisea cósmica (perdidos en el espacio vamos) y en un reciente doble número de Green Lantern en que se agenciaba el anillo rojo que engalana su cuello en estos números.

Inmediatamente después de permitir la fuga del Brainiac I, fracaso que Dox convierte en éxito por su extraordinario don de gentes y habilidad con la prensa, el grupo entra en conflicto con el cuerpo de Green Lanterns, quienes pese a que ya han demostrado que no pueden hacer frente a todos los villanos y tiranos del universo, y menos con la que les está cayendo en sus guerras contra los otros colores del espectro emocional, sacan tiempo para tener un ataque de celos contra el soberbio negocio que tiene Dox, quien con menos recursos y personal está consiguiendo lo que nunca consiguieron los Green Lantern. Cobrar por sus servicios. Quizás esto debería servirle a los Guardianes del Universo para entender que a la gente le escama que le ofrezcan un servicio gratuito. Siempre parece que la otra parte lo hace movida por segundas intenciones que resultarán siempre menos entendibles que el recibir un salario por tus servicios.

Finalmente el tomo y la serie concluyen con el enfrentamiento contra Starro, lo que para mi es el momento menos interesante ya que si bien entiendo la necesidad de cerrar una trama que se había abierto en el primer tomo, siento un profundo desprecio por este villano que para todos aquellos que no lo conozcan, resulta ser una estrella de mar dividida incontablemente y con la capacidad de pegarse a tu cara y privarte de la volición para entregársela a una estrella de mar gigante. Hay villanos y vestuarios clásicos de DC que han envejecido particularmente mal, sobretodo en relación a los de Marvel, y sin duda este es uno de ellos pese a los nobles intentos de Bedard de actualizarlo. Al menos si ha habido suerte será la última vez que tengamos que sufrirlo en todas las acepciones del termino.


Imginauta os recomienda a todos los que gustáis de series de submarinos y pijamas, al estilo Star Trek, Galactica, Babylon 5 o Firefly, que le deis una oportunidad a los 4 tomos de Dox y sus muchachos. Son muy entretenidos y el dinero que os ahorraríais tampoco os iba a sacar de pobres.

miércoles 1 de febrero de 2012

Yo... soy...

martes 27 de diciembre de 2011

Rocketeer reencendido



Este año que acaba estuvo forrado de coincidencias. Se cumplía el 20º aniversario de la película de Rocketeer. Su director, Joe Johnston, volvía a los cómics y a la década de los 30 filmando "El Capitán América: Primer Vengador" y ambientandola mayoritariamente en la Segunda Guerra Mundial, que era un lugar que conocía bien porque les había hecho los efectos especiales a Spielberg y Lucas en uno de sus "Indiana Jones". Siguiendo la procesión han llegado la reedición del material original de Dave Stevens y un pequeño corto de animación del director francés John Banana (1) que bajo el sello Banana Studios (¡En serio!) nos sirve dos minutos del Rocketeer animado que permite confirmar que a Pixar le ha llegado ya el mayor de los elogios posibles. La están empezando a plagiar descaradamente.

(1) Como John Banana es el co-creador de los Raving Rabbids le vamos a perdonar plagiar a Pixar y hasta matar a un Koala.

sábado 24 de diciembre de 2011

Parecidos razonables