domingo, 18 de febrero de 2007

Buscadores de prestigio


Obviamente el título va en honor a "El truco final" (El prestigio), la interesante película en donde un par de prestidigitadores decimonónicos dedican mutuamente sus vidas a joder la del otro. Considero que eso es tener de partida buenos personajes y una gran motivación de una sola tacada. Magos y rivalidad obsesiva. Mola. Y encima la estructura de la historia es bastante sofisticada para lo que se estila hoy en dia. Intentando no reventar la peli me pondré enigmático y diré que se basa en el truco de desaparición en 3 pasos.

1º) Se muestra el objeto o persona.

2º) Desaparece.

3º) Reaparece y el mago recibe el aplauso. Este es el prestigio.


Borden (Christian Bale) crea partiendo de esto su "El hombre transportado", que consiste en meterse en un armario y aparecer al segundo saliendo de otro exactamente igual y que se encuentra a varios metros del primero. La naturaleza de este truco es el sacrificio personal. Podemos encontrar una pista en la visita que ambos magos hacen al espectáculo de un anciano chino que hace aparecer peceras llenas de agua de la nada. Entonces Borden da una explicación de cual es el truco y luego entenderemos que se dió cuenta porque él llevaba años haciendo lo mismo. Esto es, llevar a cabo un sacrificio personal increible con el único objeto de hacer un truco perfecto. Su rival Angier (Hugh Jackman) intenta imitarle y, de hecho, consigue más exito con su versión, pero en su fuero interno sabe que la versión de Borden es mejor porque él es el mismo que entra y sale del armario mientras que en su espectáculo ha de confiar en un doble para que concluya el truco y se lleve el prestigio (el aplauso). La derrota impelirá a Angier a buscar una solución a caballo de la ciencia y la ficción. Una pista falsa de Borden le hace creer que la solución al enigma es Tesla, un misterioso investigador que en vida estuvo rodeado de todo tipo de rumores sobre investigaciones exóticas y armas futuristas (1). Pese a que partía de una pista falsa Angier consigue el éxito. Ofrecerá 100 sesiones del nuevo y mejorado "el hombre transportado". Pero, obviamente, el espectáculo tiene truco. En el caso del de Angier la base no es en el sacrificio personal, si no otra parte poco conocida del oficio del mago. A veces hay que mancharse las manos. Fijaos bien en el truco del pajaro que desaparece al aplastar la caja. La maquina de Tesla no deja de ser una versión mucho más sofisticada y cruel de ese subterfugio. Hermoso y terrible al mismo tiempo. Ved la película. No será un rato perdido.





(1) De hecho se le han adjudicado la explosión de Tunguska y el Experimento Filadelfia.