martes, 8 de julio de 2008

Flesh Wars


Desde Imaginauta queremos publicitaros las excelentes composiciones que nuestro blog hermano franarcilla, no solo porque es el primer blog que linkamos y en cierto modo el padre espiritual de este, si no por la excelente calidad del producto. En Solo resinas podréis encontrar a la venta, tirados de precio, todo tipo de diseños de temática freak que os convertirían en el rey de cualquier celebración al llevar un producto exclusivo y original. Especialmente cojonudas son las figuritas de la serie Flesh Wars (Guerras Carne), ambientadas en el momento del futuro cercano en que la plaga zombie se ha extendido convirtiéndose en una suerte de conflicto mundial entre infectados y aun no infectados. Actualmente dispone de tres figuras de cuerpo entero que corresponden a 3 subtipos o especie zombie.


Los antiguos glotones u obesos suelen ser de las subespecies zombie más temidas. Todos los expertos en PTZ (Psicologia Traumática Zombie) coinciden en señalar que las posibles victimas asocian su aspecto rollizo a una superior voracidad. Esto no es cierto, todo muerto viviente tiene el hambre estándar a la especie. Ahora bien, esto no debería servir para relajarnos, en un zombie hambre estándar significa ser insaciable.


El peligro de los zombies marines está en los complementos. Murieron con su equipo puesto y suelen llevar, escondidos o a la vista, todo tipo de explosivos, cartuchos... elementos que fácilmente pueden deflagrar en un tiroteo, provocando así una mortal lluvia de sangre, piel y esquirlas de hueso del virus más contagioso que existe. La plaga zombie.


Los zombies reptantes no cotizan alto entre los terrores humanos debido a que a la consabida escasa movilidad de su especie unen la falta de una o más extremidades inferiores. Esto les impide realizar largas persecuciones, pero no os confiéis. Los reptantes se han adaptado y han hecho del defecto virtud. Se ocultan en las casas abandonadas, especialmente en lugares que identifican como antiguos aprovisionamientos de medicina o comida. De este modo esperan a que los carne entren confiados y sin mirar al suelo. Muy quietos.